Medicina antienvejecimiento

Reloj de arena

El uso de las terapias antienvejecimiento es una realidad hoy día en el ámbito de la medicina. Sus efectos y beneficios están avalados por la evidencia clínica y por la presencia de Sociedades Científicas y Universidades que garantizan la difusión y conocimiento de estas terapias innovadoras, así como su correcta práctica por parte de los profesionales médicos.

¿Podemos dejar de envejecer?

El deseo de rejuvenecer es inherente al ser humano, ya que el proceso de envejecimiento, normalmente está asociado al deterioro y a la enfermedad. En consecuencia, las terapias antienvejecimiento se remontan a los orígenes de la medicina.

Muchas de las enfermedades relacionadas habitualmente con el proceso de envejecimiento, como las enfermedades neurodegenerativas, la hipertensión arterial y la arteriosclerosis, son procesos que tienen un claro componente inflamatorio que produciría daño tisular. De hecho, inflamación y estrés oxidativo están estrechamente relacionados.

Actualmente la investigación científica en el campo del envejecimiento es abundante, habiendo avanzado mucho en los últimos tiempos.
Durante el siglo XX se concreta la idea de que, científicamente, no podemos hablar de rejuvenecimiento, sino de una cierta revitalización de los órganos. Hoy día, basados en el conocimiento actual, sólo podemos pretender una prevención del deterioro clínico asociado al envejecimiento, con el fin de preservar la mejor calidad de vida posible.

Los estudios científicos actuales han posibilitado el conocimiento de los principales factores que provocan este fenómeno.

Entre ellos destacan dos:

  • El estrés oxidativo (exceso de radicales libres y/o disminución de los sistemas antioxidantes celulares)

“El envejecimiento es una oxidación. Envejecemos porque nos oxidamos. Y respiramos porque necesitamos oxígeno. Una parte de ese oxígeno escapa de los cauces habituales y se forman los radicales libres”

  • La disminución de la secreción y acción de las hormonas en el organismo

Esto hace que, conociendo los factores causantes de este proceso, dispongamos hoy día de técnicas adecuadas para disminuir sus efectos.

¨No se trata de dar años a la vida, sino vida a los años¨